lunes, 11 de abril de 2011

Harry

No, no voy a hablar sobre la serie de libros de magos que tanto me gusta, sino sobre un magnífico bar alemán del barrio de Chamberí.

Nos encontramos con un lugar situado en la calle Bravo Murillo, nº 67. Las sillas en la acera a modo de terracita y el aspecto general del bar nos dan una idea errónea de lo que vamos a encontrarnos, pues inducen a pensar que estamos ante el típico bar de cañas, cuando de típico tiene poco.

Lo primero de lo que deberíamos ser conscientes es de que estamos en un bar alemán, regido por un señor alemán (Harry), con toda la cerveza (mmmmmmmmmh ¡trigo!) y salchichas que eso conlleva.

Lo segundo de lo que deberíamos ser conscientes, que se desprende de lo primero, son los tamaños de las cosas. Parece ser los alemanes beben mucho, por lo que si pedimos una caña nos podemos encontrar una sorpresa:


Para apreciar el tamaño real, fijaos en el tamaño de la mano que sujeta la jarra, imaginad la vuestra en su lugar y comparad. También es cierto que si alguno comete el error de pedir "lo más pequeño que tengan en cerveza", se puede encontrar con esto:





Cuando terminéis de mirar lo demás, fijaos en el tamaño de la jarrita ;) (Susi, he quitado tu cara para que no se te reconozca :) ). Aquí empezamos a notar que el tal Harry es un cachondo.

Bueno, tras pedir todos nuestra(s) cerveza(s) de los tamaños adecuados (yo no pude con más de media caña = medio litro), comenzó el vaivén de comida. Empezamos con un surtido de salchichas estándar bastante buenas. Seguimos con una salchicha distinta, servida en forma de caca de perro (enrollada en espiral sobre si misma) pero con muy buen sabor y acompañada de puré de patata y chucrut. Y por fin, después de tanto rodeo, llegamos a... no puedo explicarlo, vedlo vosotros mismos:



HAMBUGUESACA!!! Nótese el tamaño comparado con la mano que hay encima. En esta otra imagen podemos apreciar mejor su altura:


Además del tamaño, es de señalar la calidad de la carne que hay dentro. La hamburguesa estaba recién hecha, y no sé si la vaca recién matada, pero poco le faltaba. Ya le gustaría al McDonalds si quiera poder acercarse al olor de esta delicia.

Lamento decir que no tengo fotos del plato de postres, pero estaba delicioso. Una bandeja con el mejor "Apfel Strudel" que he probado en España y una selección de tartas, entre las que destacaba una de zanahoria para chuparse los dedos.

Un vez finalizada la comida, pasamos a la "sobremesa", que incluyó lo siguiente:

1. Chupito de absenta (solo para chicos, las chicas tenían algo más rico). Nos metimos un pelotazo importante.
2. Chile Habanero (probablemente el alimento más picante que existe) para Edu y Litros. De Edu nos lo esperábamos, pero hay que reconocer que el Litros fue muy valiente. Aquí podemos ver la "Delikatessen".


3. Chupito de Stroh para nuestros 2 valientes. En la siguiente secuencia de imágenes podemos observar tanto la botella como el efecto que tuvo toda esta mezcla sobre uno de nuestros valientes. Queda claro que nadie debería medirse a Edu en estas lides...






Por si todo esto fuera poco, Harry (que ya avancé que es un cachondo) estuvo acompañándonos tras la cena y amenizando nuestra sobremesa con multitud de chistes e historias. No sería justo acabar sin recomendaros ferviertemente que visitéis el lugar, ya que la verdad es que pasamos un rato muy agradable, bebimos bien y comimos mejor.

Como último apunte, tened cuidado con el stroh, que creo que Litros lo pasó "bien" al día siguiente ;).

Saludos!

2 comentarios:

  1. Oye, que aguanté bien a Edu y además yo llevaba media cerveza más.

    Además, la última foto está trucada, Edu con el stroh también lo pasó mal, estaba fingiendo xD.

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  2. Ey! Primer comentario del blog!!! Gracias!

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